jueves, 21 de agosto de 2014

UN PASEO POR L´AUDE

 

En el corazón de Languedoc, entre Cabardès y el mediterráneo, existe un rico patrimonio cultural que viaja entre poblaciones monumentales como es Carcassone, y una campiña de bosques y viñedos, salpicada de pueblos de piedra, abadías y castillos.

Cuando llegas a Carcassone lo primero que llama la atención es la vista de la Cité que se tiene de distintos puntos de la ciudad, una ciudad alta amurallada medieval que conforma uno de los conjuntos artisticos mejor conservados y Patrimonio de la Unesco. Tras años de abandono, La Cité fue restaurada en el siglo XIX, convirtiéndose en uno de los destinos más visitados de Francia.


Una vez visitada la zona monumental, la ciudad moderna tiene cierto interés recorrerla, a destacar la plaza Marcou, con sus cafés, pero os invitamos a pasear por las estrechas calles del centro, donde ireis descubriendo pequeños restaurantes, pequeñas boutiques donde encontrar algo especial o tiendas de delicatessem que son imprescindibles.


Una vez concluída tu visita turística a la ciudad, debes mimarte un poco y para ello te dejamos algunas propuestas. En cuanto alojamiento dos referencias diferentes, si quieres tener una estancia de lujo y en plena zona monumental puedes elegir el magnífico Hôtel de la Cité y si por el contrario quieres una opción más asequible, puedes elegir el B&B Entre Bastide et Cité, su propietaria te hará un estupendo desayuno y la calidad de la habitación puede superar a algunos hoteles convencionales.


Comer es otro placer y varias son las referencias que os damos. En la Cité tienes que tener cuidado, está todo enfocado al turismo y puedes comer mal y caro, si te apetece restaurante reserva mesa con atelación en La Marquiere, siempre está completo, si quieres algo más informal puedes ir de tapas, L´Escargot es tu sitio, está muy frecuentado pero merece la pena esperar y su horario es amplio, para tomar una buena copa de vino debes ir a la tienda de una bodega llamada "Vins et Tartines" (Carcasonne cité), puedes degustar sus maravillosos caldos con tapas y de paso comprar alguna botella.


Fuera de la cité te recomendamos "Le Clos des Framboisiers", de dificil ubicación merece la pena buscarlo, tiene precio único con un menú excelente y cenar en verano junto a la piscina es todo un placer.
Continuamos viaje haciendo un recorrido hacia Limoux, una población donde "le blanquette" es la palabra más sonante, un vino blanco espumoso, que no es cava ni es champagne pero que tiene su polémica. Recorrer este pequeño pueblo y tomaros una copa de blanquette en la plaza, pero antes de iros entrad en L'Atelier des Vignerons, una boutique para los amantes del vino de visita obligada y donde debeis dejar aconsejeros.


Para llevaros una visión panorámica de la zona podeis hacer recorrido hacia Lagresse, pasando por un sin fin de bosques y viñedos, con un paisaje que seguramente querrás parar de vez en cuando para fotografiar y respirar un aire que huele a lavanda. Encontraras pueblitos muy pequeños, realmente bucólicos, como consejo llevaros una buena botella de vino y unos deliciosos quesos de la zona para hacer pic nic en algún rincón.


En la zona hay muchas actividades, desde turismo gastronómico y vitivinícola, hasta la ruta de los Castillos, pasando por los paseos por el Canal Du Midi, donde puedes alquilar barcos para pasear en una ruta de 240 km. que empieza en Toulouse y que permite conocer muy bien el departamento.
En dirección hacia la costa, te invitamos a pasear por la ciudad de Narbonne, una ciudad antigua que cuenta con una Catedral inacabada con un extraordinario coro y un rico patrimonio. El paseo se puede hacer recorriendo el canal que cruza la ciudad Canal de la Robine, haced una parada en el mercado central, un mercado que se apunta a la moda de comprar y comer, sólo teneis que entrar y dejaros llevar por vuestro instinto.



Para terminar este paseo podemos acabar en Collioure, pintoresco pueblo a orillas del mediterráneo donde Antonio Machado pasó sus últimos años. Sólo un consejo no debeis visitarlo en temporada alta, la alta densidad de turismo no nos dejará apreciarlo. 
En Collioure, visitar el casco antiguo, lleno de tiendas y restaurantes, pasear por su pequeña bahía y visitar las tiendas de anchoas y sardinas que son características, te darmos una referencia para cenar con vistas, reserva mesa en L´Amphitryon, pescado fresco de mercado y unas anchoas y mejillones que no olvidarás. Para alojarse optar por opciones fuera del pueblo, será más fácil el acceso, una opción Le Relais de Trois Mas, junto al mar y con una piscina con vistas impresionantes.


Hasta aquí un paseo por una de las zonas más bellas del sur de Francia, algunas pinceladas para darte una idea de lo que puedes encontrar, investiga y tómate unos días de vacaciones.

Viaestilo.


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