martes, 30 de junio de 2015

DOS VIAJEROS, UNA FORMA DE VIVIR



Dos viajeros son los responsables de la firma LA PORTEGNA, un viaje que comienza en 2009 cuando su creador, José Urrutia, decide dar un giro en su vida y cumplir su sueño desde niño: viajar y descubrir el mundo. Es en Argentina donde empieza esta aventura y encuentra la inspiración para la primera colección de la marca.
Dos años más tarde se incorpora Leticia de la Cuesta, que tras vivir en varios países se traslada a Madrid donde se embarca en el barco que le lleva a tener una conexión total  y en sintonía con la filosofía de marca. Un toque femenino, con nuevos diseños sin perder la esencia "masculino-femenino" que la caracteriza.


La marca ha ido evolucionando con la moda y las tendencias pero sin perder la esencia de la misma: productos atemporales de máxima calidad que puedan pasar de generación en generación.
Las colecciones tanto para ella como para él de La Portegna, están hechos a mano en España con materias primas naturales, con el fin de que ese material cobre vida propia con el paso del tiempo, a través de las experiencias vividas.

Experiencias de esos viajes de antaño cuando el mundo era grande y desconocido, cuando se tenía tiempo para hacer un viaje que podría marcar la vida. Una inspiración que crea complementos básicos que están vivos adaptándose a las necesidades actuales y las tendencias.
Su producción es totalmente artesanal con materiales naturales y respetuosos con el medio ambiente, cueros de curtición vegetal que envejecen con elegancia y les dan a los bolsos una aparencia más genuina y suntuosa.

La Portegna se adapta a la moda de la personalización de sus productos, el cliente puede disponer de ellos con sus iniciales grabadas.


Colecciones atemporales disponibles en sus dos puntos de ventas en Madrid y Londres, ésta última de reciente inauguración que supone un salto a la expansión y una toma de posición clave. Una tienda que refleja perfectamente el valor de marca "handcrafted in Spain" a través de los materiales nobles como madera o esparto que evocan el claro carácter mediterráneo de la firma.






miércoles, 24 de junio de 2015

martes, 23 de junio de 2015

domingo, 21 de junio de 2015

viernes, 19 de junio de 2015

¿PUEDE SER ALGUIEN ANÓNIMO HOY EN DÍA?



La Galería Álvaro Alcázar ha presentado el 18 de junio la exposición ANONYMOUS del artista salvadoreño Rafael Díaz. La muestra se inscribe dentro del Festival Off de PHOTOESPAÑA 2015 que dedica esta su decimoctava edición a la fotografía y artes visuales latinoamericanas.
¿Puede ser alguien anónimo hoy en día?, este es el transfondo que gira tras la serie "Anonymous". Un proyecto que arranca en 2013 y que ahora se presenta en la galería con una selección de obras inéditas realizadas recientemente.


"Anonymous" explora los límites éticos del significado y el negocio de la información privada en nombre de la seguridad nacional, beneficio empresariales o personales. Díaz analiza todas estas ideas que van desde la perspectiva personal al plano artístico. Desde su singular visión como médico está obligado a una confidencialidad doctor-paciente, basada en un principio fundamental de ética médica que se remonta al Juramento Hipocrático que permite la práctica, diagnóstico y tratamiento de enfermedades basándose en la información que un paciente les da en confidencia.


La muestra la componen una serie de fotografías de personas cuya identidad está protegida a través del uso de luces y sombras. Los rasgos de los modelos, los cuales no son profesionales, son los de gente corriente que han sido contactadas en la calle para este proyecto específico y que han aceptado participar bajo la premisa de que su identidad estaría oculta. Un mutuo acuerdo que les permite exponerse ellos mismos tal como son durante la sesión fotográfica, humanos y vulnerables, no muy diferente a como hacen sus pacientes en su práctica médica.


Si un retrato es una representación de una persona en la que la cara y su expresión predominan, estas fotografías son lo contrario; clasificados como no-retrato, donde la representación del modelo, personalidad, estado de ánimo son intencionadamente ocultos tanto por un compromiso de mantener su anonimato como para denunciar la violación de los derechos de la privacidad de las personas.