LOCKET MEMORY BY TERESA HELBIG
En 30 años han cambiado muchísimas cosas. Los periódicos, las películas, la tecnología, la forma de vestir, de trabajar, de entenderse. Cambian las modas, las ciudades, los cuerpos y las conversaciones. Cambian las reglas y cambian las reguntas.
Una también cambia, aunque a veces no se dé cuenta. Y es que tres décadas dan para mucho.
La primera fue la de la inocencia. Más naïf, más espontánea. No sabíamos muy bien qué estábamos haciendo y, quizá por eso, todo parecía posible.
La segunda fue más consciente. La de entender que tener una identidad significa elegir, decir que no, insistir. La de descubrir qué era HELBIG y, sobre todo, qué no lo era.
Y ahora estamos en la tercera. Con la experiencia de las dos anteriores, pero con la certeza de que todavía nos quedan mil vidas para seguir aprendiendo, arriesgando y cambiando de opinión cuando nos dé la gana...
LOCKET MEMORY nace de ahí. De todo lo bueno que nunca cambia y que hemos ido guardando en el relicario de nuestro corazón. Y de todo lo bonito que sí ha cambiado: volvemos a nuestros lugares y épocas pasadas con curiosidad, magia e intuición, para descubrir qué seguimos reconociendo como nuestro.
El resultado es una colección hecha con muchísimo propósito. Tiene tejidos traídos de distintos lugares del mundo, tules, sedas, bordados minuciosos y técnicas antiquísimas recuperadas. Hay tonos crudos y empolvados, lazos de grosgrain, transparencias y texturas casi imperceptibles. Son detalles pequeños que terminan siendo los que más se recuerdan.
Una colección que revisa la nostalgia no desde la tristeza, sino desde el impulso de quien coge carrerilla antes de dar el gran salto.




Comentarios
Publicar un comentario